La biodinámica trabaja sobre el biocampo o campo electromagnético del paciente, integrando energía y vibración.
Que TODO es energía es un concepto que está ampliamente demostrado y validado por la ciencia desde principios del siglo XX (investigadores como Stein, Bohr, Srödingger se encargaron de ello) aunque todavía sea un concepto poco integrado y aceptado por la sociedad actual.
Es por ello que para mi, como osteópata, es indispensable abordar a mis pacientes a nivel mecánico y energético para lograr resultados realmente profundos.
En biodinámica partimos del neutro. El neutro es una frecuencia. Un nivel de vibración. A partir de ahí nuestra conciencia u observador interno irá transicionando a un nivel de vibración superior, nombrado en física cuántica como el campo de punto cero o vacío cuántico.
Esa frecuencia es el punto de partida de la creación. Desde el vacío, parten el positivo y el negativo, el despliegue de la realidad, que dará lugar a las formas y funciones de nuestro organismo.
Los osteópatas biodinámicos estamos entrenados para conectarnos y reconocer esas frecuencias y permanecer estables ahí. Al ponernos nosotros a “vibrar” en esa frecuencia, inducimos -por resonancia- que el biocampo del paciente entre también en esa vibración.
Y en ese vacío, vive lo que nosotros llamamos la matriz, que es la encargada de “dibujarnos” en forma y función. Es la que manda las órdenes a nivel eléctrico y la que proporciona la energía a los distintos campos metabólicos de los distintos sistemas del cuerpo -sistema nervioso, respiratorio, digestivo, etc- haciendo posible su funcionamiento.
En biodinámica, los y las terapeutas tenemos un rol pasivo: no llevamos a cabo ni decidimos cuál será el tratamiento. Nos limitamos a llevar al paciente a dicho vacío; y desde ahí, observamos cómo la inteligencia de la matriz, inherente del organismo, se repara a sí misma.
El cuerpo y la matriz del paciente saben mejor que cualquier terapeuta qué partes del cuerpo necesitan sanar y en qué orden de prioridades hacerlo. Como osteópata biodinámica, es un profundo placer ver cómo el organismo se sana a sí mismo poco a poco, capa por capa.
